Si has llegado hasta aquí, probablemente ya te diste cuenta de algo: tener presencia en Internet es mucho más que abrir una cuenta de Instagram o crear una página web. Hay decisiones que tomar, cosas que preparar y herramientas que pueden ayudarte a conseguir nuevos clientes.
Y cuando empiezas a investigar, todo puede parecer demasiado.¿Necesito una página web? ¿Cuánto cuesta? ¿Qué debería incluir? ¿Cómo hago para aparecer en Google? ¿Tengo que publicar en redes sociales todos los días? La buena noticia es que no necesitas resolverlo todo al mismo tiempo.
Lo que necesitas es saber por dónde empezar.
1. Primero, entiende qué necesita tu negocio.
Antes de pensar en diseño, redes sociales o posicionamiento, detente un momento. ¿Qué quieres conseguir con tu presencia digital? Quizá necesitas que más personas conozcan tu negocio. Tal vez quieres recibir solicitudes de cotización, conseguir reservaciones, vender productos o simplemente facilitar que tus clientes encuentren información sobre ti.
No todos los negocios tienen los mismos objetivos. Por eso, antes de invertir dinero, conviene responder tres preguntas:
- ¿Quién es mi cliente ideal?
- ¿Qué problema puedo resolverle?
- ¿Qué quiero que haga después de encontrar mi negocio en Internet?
No necesitas un documento de cincuenta páginas para responderlas. Necesitas tener claridad.
2. Construye una página web que tenga sentido.
Ya hablamos de por qué un negocio puede perder oportunidades por no tener una página web. También vimos que tener Facebook e Instagram no es lo mismo que contar con un sitio propio. Pero aquí hay algo importante: no necesitas comenzar con la página más grande, más cara o más sofisticada.
Necesitas una que responda a las necesidades actuales de tu negocio. Si quieres recibir solicitudes de cotización, quizá una página sencilla enfocada en tus servicios y datos de contacto sea suficiente.
Si tienes una empresa con diferentes áreas de trabajo, probablemente necesites un sitio corporativo. Y si quieres vender productos directamente por Internet, quizá necesites una tienda en línea.
La mejor página no es la que tiene más funciones, sino la que cumple mejor su objetivo.
3. No olvides la confianza.
Imagina que alguien encuentra tu negocio en Google o llega a tu página desde una publicación en redes sociales. ¿Qué encontrará? ¿Una explicación clara de lo que haces? ¿Fotografías reales? ¿Información actualizada? ¿Una forma sencilla de contactarte?
Tu presencia digital debe ayudar a las personas a entender quién eres y por qué podrían confiar en ti. No necesitas aparentar ser una empresa enorme si tienes un negocio pequeño. Necesitas presentar tu negocio de forma profesional, honesta y clara.
4. Ayuda a tus clientes a encontrarte.
Tener una página web es un comienzo, pero no garantiza que las personas vayan a encontrarla. Aquí entra el SEO, es decir, el trabajo de optimizar tu sitio para que pueda aparecer en búsquedas relevantes.
Para empezar, piensa en las preguntas que tus clientes hacen y en las palabras que utilizarían al buscar tus servicios. Por ejemplo, si tienes un negocio de reparación de computadoras, tus posibles clientes podrían buscar dónde reparar una laptop, cuánto cuesta cambiar una pantalla o por qué su computadora no enciende.
Esas búsquedas pueden darte ideas para organizar tus servicios y crear contenido útil. No necesitas intentar posicionarte para todas las palabras posibles. Empieza por las que realmente tienen sentido para tu negocio.
5. Crea contenido que ayude, no contenido por obligación.
Un blog puede ayudarte a responder preguntas, explicar problemas frecuentes y demostrar que conoces tu trabajo. Pero no necesitas publicar todos los días ni escribir sobre cualquier tema que se te ocurra.
Empieza por algo sencillo: anota las diez preguntas que más te hacen tus clientes. Después elige una y respóndela de manera clara, práctica y honesta. Esa respuesta puede convertirse en un artículo para tu blog y, más adelante, en varias publicaciones para tus redes sociales.
Así aprovechas mejor tu tiempo y construyes contenido que tiene una razón para existir.
6. Utiliza las redes sociales como parte de una estrategia.
Las redes sociales siguen siendo una herramienta útil para mostrar tu trabajo, compartir contenido y mantenerte en contacto con tus clientes. El problema aparece cuando sentimos que tenemos que publicar constantemente sin saber para qué. Antes de publicar, pregúntate:
¿Qué quiero comunicar? ¿A quién le interesa? ¿Qué valor le aporta? ¿Qué me gustaría que hiciera después?
No todas las publicaciones tienen que vender. Puedes enseñar algo, responder una pregunta, mostrar un proyecto o compartir una experiencia que ayude a tu audiencia. Lo importante es que tus redes sociales y tu página web trabajen en conjunto, en lugar de funcionar como esfuerzos separados.
7. Empieza con un plan que puedas mantener.
Aquí es donde muchos negocios se complican, quieren una página web, un blog, cinco redes sociales, campañas publicitarias y posicionamiento en Google, todo al mismo tiempo.
Pero los recursos son limitados. Tienes otras responsabilidades y tu negocio necesita seguir funcionando. Por eso te propongo empezar con este plan de cuatro semanas.
- Semana 1: Define tu objetivo. Identifica a tu cliente, el servicio que quieres impulsar y la acción que deseas conseguir.
- Semana 2: Revisa tu presencia digital. Comprueba que tus datos estén actualizados y que tu página, si ya tienes una, explique claramente qué haces y cómo contactarte.
- Semana 3: Mejora tu contenido. Revisa qué información falta, qué dudas tienen tus clientes y qué búsquedas podrían ser relevantes para tu negocio.
- Semana 4: Mide y ajusta. Observa las visitas, consultas y contactos que recibes. Identifica qué funciona y qué necesitas mejorar.
Este plan no hará que todos tus problemas digitales desaparezcan en un mes. Pero sí te ayudará a dejar de improvisar y comenzar a trabajar con una dirección.
No necesitas hacerlo todo hoy.
Si algo quiero que te lleves de esta primera temporada de la Biblioteca Xolo, es esto:
- No necesitas dominar el marketing digital para empezar a mejorar la presencia de tu negocio en Internet.
- Necesitas entender tus objetivos, tomar decisiones informadas y avanzar paso a paso.
- Quizá hoy tu prioridad sea crear una página web.
- Quizá ya tienes una, pero nadie la encuentra
- O quizá recibes visitas, pero muy pocos contactos.
Cada situación necesita una solución diferente. Por eso, antes de contratar herramientas o invertir dinero, identifica dónde está realmente tu problema.
Y trabaja primero en eso.
Tu siguiente paso.
Te propongo un ejercicio sencillo, toma cinco minutos y completa esta frase:
“Quiero que mi negocio consiga __________ a través de Internet.”
Más clientes, más reservaciones, más ventas, más solicitudes de cotización o algo distinto. Después pregúntate qué necesitas para acercarte a ese resultado.
No tienes que resolverlo todo de golpe. Solo necesitas identificar el siguiente paso correcto. Porque construir una presencia digital no consiste en hacer más cosas, consiste en hacer las cosas correctas para tu negocio.
Y si algo hemos aprendido en estos primeros diez artículos, es que Internet puede convertirse en una gran oportunidad cuando dejamos de improvisar y empezamos a trabajar con estrategia.
Este es apenas el comienzo.
