¿Por qué tu negocio debería tener un blog?

Cuando alguien escucha la palabra “blog”, probablemente piensa en alguien escribiendo sobre su vida, viajes, recetas o cualquier otro tema.

Y durante mucho tiempo, esa fue la imagen que tuvimos de un blog.

Pero un blog puede ser mucho más que eso.

Para un negocio, puede convertirse en una herramienta para responder preguntas, demostrar conocimiento y, sobre todo, atraer personas que todavía no conocen tu empresa.

Y esto último es especialmente interesante.

Porque no todas las personas que pueden convertirse en tus clientes están buscando comprar algo en este momento.

Algunas todavía están investigando.

Y ahí es donde un blog puede ayudarte.


Tu cliente empieza a buscar antes de comprar

Imagina que alguien quiere abrir un restaurante.

Todavía no sabe qué necesita.

Empieza buscando:

“Cómo abrir un restaurante.”

Después:

“Cuánto cuesta abrir un restaurante.”

Luego:

“Qué permisos necesita un restaurante.”

Y más adelante quizá busca:

“Sistema para administrar un restaurante.”

En algún momento puede terminar necesitando alguno de los servicios que tú ofreces.

Pero cuando hizo su primera búsqueda…

todavía no estaba buscando tu negocio.

Estaba buscando información.

Y aquí aparece una de las grandes oportunidades del contenido.


Un blog puede ayudarte a aparecer antes de que el cliente esté listo para comprar

Volvamos al ejemplo anterior.

Supongamos que tienes una empresa que desarrolla sistemas para restaurantes.

Podrías limitarte a tener una página que diga:

“Software para restaurantes.”

Está bien.

Pero también podrías crear artículos como:

  • ¿Cómo llevar el control de inventario de un restaurante?
  • ¿Cómo reducir errores en los pedidos?
  • ¿Qué debe tener un buen sistema para restaurantes?
  • ¿Cómo controlar las ventas de un restaurante?

Ahora tienes diferentes contenidos que responden preguntas reales.

Y una persona que todavía no conocía tu empresa puede encontrarte gracias a uno de esos artículos.

Quizá no te compre ese día.

Pero ya te conoció.

Y eso también forma parte del proceso.


Un blog no debería ser un diario de tu empresa

Este es un error que veo muy fácilmente en muchos negocios.

Publican cosas como:

“Hoy tuvimos una reunión con nuestro equipo.”

“Estamos muy emocionados de anunciar…”

“Nuestro fundador asistió a un evento.”

No necesariamente está mal compartir esas cosas.

Pero hay que preguntarnos:

¿A quién le importa?

Un blog empresarial no debería existir únicamente para hablar de la empresa.

Debería hablar también de los problemas, dudas e intereses de sus clientes.

Porque eso es lo que la gente está buscando.


Piensa en las preguntas que te hacen tus clientes

De hecho, aquí tienes una de las mejores fuentes de ideas para tu blog.

Tus propios clientes.

Piensa en las preguntas que escuchas constantemente.

Por ejemplo:

“¿Cuánto cuesta?”

“¿Cuánto tarda?”

“¿Qué necesito?”

“¿Cuál me conviene?”

“¿Qué diferencia hay entre…?”

“¿Realmente necesito esto?”

“¿Cómo funciona?”

Cada una de esas preguntas puede convertirse en un artículo.

Y hay algo todavía mejor:

si una persona te pregunta algo, probablemente no sea la única que tiene esa duda.


Un buen artículo puede trabajar durante mucho tiempo

Aquí está otra diferencia importante entre un blog y una publicación en redes sociales.

Una publicación en Instagram puede tener mucha actividad durante algunos días y después perder visibilidad.

Un artículo bien construido puede seguir recibiendo visitas mucho tiempo después de haber sido publicado.

Alguien puede encontrarlo desde Google dentro de unas semanas.

O dentro de unos meses.

Incluso mucho tiempo después.

Por eso un blog no debería verse solamente como una obligación de:

“Tenemos que publicar algo esta semana.”

Cada artículo puede convertirse en una pequeña pieza de tu biblioteca digital.

Y mientras más útil sea esa biblioteca, más oportunidades tienes de responder diferentes preguntas de tus posibles clientes.


Pero no necesitas publicar todos los días

Este es otro punto importante.

No necesitas publicar cinco artículos a la semana.

Ni siquiera necesitas publicar uno diario.

De hecho, publicar por publicar puede terminar generando contenido que no aporta demasiado.

Es mucho mejor tener un artículo realmente útil que cinco artículos que nadie quiere leer.

Por eso antes de escribir deberíamos preguntarnos:

¿Este artículo responde una pregunta real?

Si la respuesta es sí, tenemos un buen punto de partida.


Y aquí entra el SEO

Ahora podemos conectar todo lo que hemos hablado en los artículos anteriores.

Primero entendimos qué es el SEO.

Después hablamos de palabras clave.

Después vimos cómo optimizar una página.

Ahora podemos entender por qué el contenido es tan importante.

Cada artículo puede responder una búsqueda específica.

Por ejemplo, alguien puede buscar:

“¿Cuánto cuesta una página web?”

Y encuentra un artículo que responde justamente esa pregunta.

Otra persona puede buscar:

“¿Qué debe tener una página web?”

Y encuentra otro artículo.

Otra:

“¿Qué es el SEO?”

Y encuentra otro.

Poco a poco, el sitio comienza a tener contenido relacionado con diferentes búsquedas.

Y eso nos permite construir algo mucho más interesante que una página web estática.

Una página que sigue creciendo.


Pero un blog no sirve solamente para Google

Este punto me parece todavía más importante.

Un buen artículo también puede ayudarte a demostrar que sabes de lo que estás hablando.

Imagina que alguien está buscando contratar un servicio.

Encuentra tu página.

Después encuentra tres artículos tuyos explicando diferentes dudas relacionadas con ese servicio.

¿Qué está viendo?

No solamente una empresa que quiere venderle algo.

Está viendo una empresa que entiende el problema que está intentando resolver.

Y eso puede ayudar a generar confianza.


Un artículo también puede convertirse en contenido para redes

Y aquí podemos aprovechar algo que muchas empresas pasan por alto.

Un artículo no tiene que morir dentro del blog.

De un solo artículo puedes sacar:

  • Una publicación para Facebook.
  • Un carrusel para Instagram.
  • Una publicación para LinkedIn.
  • Un video corto.
  • Una historia.
  • Un correo para tus clientes.
  • Una infografía.

Es decir:

Un tema puede convertirse en muchas piezas de contenido.

Y así dejamos de estar pensando:

“¿Qué publico hoy?”

para empezar a trabajar con una estrategia.


¿Y de qué debería hablar mi negocio?

Empieza por cuatro lugares:

1. Las preguntas de tus clientes

¿Qué te preguntan constantemente?

2. Los problemas que solucionas

¿Qué problemas tiene tu cliente antes de contratarte?

3. Los errores que cometen

¿Qué hacen mal tus clientes antes de conocerte?

4. Las decisiones que necesitan tomar

¿Qué cosas comparan antes de comprar?

Ahí probablemente encontrarás muchas más ideas de las que imaginas.


No escribas para llenar el blog

Este es probablemente el consejo más importante de todo el artículo.

No necesitas tener un blog lleno.

Necesitas tener un blog útil.

Cada artículo debería tener una razón para existir.

Una pregunta que responder.

Un problema que explicar.

Una decisión que ayudar a tomar.

Una duda que resolver.

Y si además conseguimos que ese artículo pueda ser encontrado en Google…

mucho mejor.


Entonces, ¿debería tener un blog?

Si tu negocio tiene conocimientos, experiencias, preguntas frecuentes o problemas que puede ayudar a resolver, probablemente tienes muchas oportunidades para crear contenido.

Y no tienes que convertirte en escritor.

Solo necesitas empezar a escuchar algo que ya tienes frente a ti:

las preguntas de tus clientes.

Porque cada pregunta puede convertirse en una oportunidad para ayudar.

Y cada respuesta puede convertirse en una nueva puerta de entrada hacia tu negocio.


Y aquí hay algo que nosotros mismos estamos haciendo

Si llevas varios artículos leyendo la Biblioteca Xolo, probablemente ya te diste cuenta.

Primero hablamos de por qué un negocio necesita una página web.

Después de las redes sociales.

Luego del costo.

Después de qué debe tener una buena página.

Más adelante hablamos de SEO, palabras clave y optimización.

Y ahora estamos hablando de contenido.

No son temas aislados.

Cada artículo responde una pregunta y nos lleva a la siguiente.

Eso es precisamente lo que debería hacer una buena estrategia de contenidos.

No publicar por publicar.

Construir conocimiento.

Y si hacemos bien nuestro trabajo, cada nuevo artículo puede ayudar a alguien que todavía no nos conoce a descubrir Xolo Design.

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