Cuando empezamos a hablar de SEO, aparece rápidamente un término que probablemente hayas escuchado más de una vez:
Palabras clave.
Y aunque suena como algo bastante técnico, en realidad la idea es mucho más sencilla.
Una palabra clave es, básicamente, lo que una persona escribe en Google cuando está buscando algo.
Por ejemplo:
“Hotel en Tepoztlán”
“Clases de natación para niños”
“Diseño de páginas web”
“Dentista cerca de mí”
“Restaurante italiano en CDMX”
Todas esas son búsquedas que una persona puede hacer cuando necesita algo.
Y ahí está la oportunidad para tu negocio.
¿Por qué son importantes las palabras clave?
Imagina que tienes un negocio de reparación de computadoras.
Tú sabes perfectamente a qué te dedicas.
Pero una persona que necesita tus servicios probablemente no va a buscar:
“El mejor negocio de reparación de computadoras de la colonia.”
Puede buscar:
“Reparación de computadoras cerca de mí.”
O:
“Dónde arreglar mi laptop.”
O incluso:
“Mi computadora no enciende.”
El cliente puede utilizar palabras completamente diferentes a las que tú utilizarías para describir tu negocio.
Por eso una estrategia de SEO no debería comenzar preguntando:
“¿Qué palabras quiero poner en mi página?”
Debería comenzar preguntando:
“¿Qué palabras utiliza mi cliente cuando necesita lo que yo ofrezco?”
No todas las palabras clave son iguales
Aquí empieza a ponerse interesante.
No es lo mismo buscar:
“Hoteles”
que buscar:
“Hotel boutique en Tepoztlán con estacionamiento.”
La primera búsqueda es muy general.
La segunda es mucho más específica.
Y probablemente también revela mucho más sobre lo que la persona está buscando.
Esto es importante porque muchas veces pensamos que debemos intentar aparecer para las palabras más grandes y populares.
Pero no necesariamente.
Una búsqueda específica puede llevar a una persona que tiene una necesidad mucho más clara.
Palabras clave cortas y palabras clave largas
Podemos dividirlas de manera muy sencilla.
Palabras clave generales
Son búsquedas cortas y amplias.
Por ejemplo:
“Hoteles”
“Zapatos”
“Diseño web”
“Dentista”
Tienen un significado muy amplio.
Palabras clave específicas
Son búsquedas que contienen más información.
Por ejemplo:
“Hoteles pet friendly en Tepoztlán”
“Zapatos para correr hombre”
“Diseño web para restaurantes”
“Dentista infantil en Cuernavaca”
Estas búsquedas nos dicen mucho más sobre lo que necesita la persona.
Y eso puede ser muy valioso para un negocio.
Entonces, ¿debo elegir las palabras más buscadas?
No necesariamente.
Este es uno de los errores más comunes.
Supongamos que tienes una pequeña cafetería en Tepoztlán.
Podrías pensar:
“Quiero aparecer cuando alguien busque cafetería.”
Perfecto.
Pero también podrías trabajar búsquedas más específicas como:
“Cafeterías en Tepoztlán”
“Dónde desayunar en Tepoztlán”
“Cafetería pet friendly en Tepoztlán”
“Cafetería para trabajar en Tepoztlán”
Dependiendo de tu negocio, algunas de esas búsquedas podrían tener mucho más sentido.
El objetivo no es llenar tu página con palabras que tengan miles de búsquedas.
El objetivo es encontrar las búsquedas que tienen sentido para tu negocio y para tus clientes.
¿Cómo puedo encontrar mis palabras clave?
Puedes comenzar de una manera bastante sencilla.
Piensa como tu cliente.
No como dueño del negocio.
Como cliente.
Pregúntate:
¿Qué escribiría en Google si no conociera mi negocio?
Después puedes revisar las sugerencias que aparecen en Google cuando empiezas a escribir.
También puedes observar las búsquedas relacionadas que aparecen al final de algunos resultados.
Y existen herramientas especializadas que permiten analizar búsquedas, competencia y otros datos.
Pero antes de utilizar cualquier herramienta, necesitas conocer algo fundamental:
a quién quieres atraer.
Porque una herramienta puede darte cientos de palabras.
Eso no significa que todas sean útiles.
Una buena palabra clave debe tener sentido para tu negocio
Supongamos que vendes muebles hechos a medida.
Encuentras una palabra clave con muchas búsquedas:
“Muebles.”
Perfecto.
Pero quizá tu negocio trabaja únicamente con muebles de madera personalizados.
Entonces podrían ser mucho más relevantes búsquedas como:
“Muebles de madera a medida.”
“Muebles personalizados.”
“Muebles de madera personalizados en CDMX.”
Son búsquedas más específicas.
Y probablemente se acercan mucho más a lo que realmente vendes.
Tampoco debemos repetir una palabra hasta el cansancio
Otro error bastante común es pensar:
“Si quiero posicionarme para ‘diseño web’, tengo que escribir ‘diseño web’ cien veces.”
No.
Eso no convierte un contenido en bueno.
Y puede hacer que la lectura sea horrible.
El contenido debe escribirse primero para las personas.
Las palabras clave deben aparecer de manera natural donde tengan sentido.
Google ha evolucionado mucho.
Ya no se trata simplemente de repetir una frase una y otra vez.
Se trata de crear contenido que realmente responda a una búsqueda.
La pregunta correcta
Elegir palabras clave no consiste en adivinar qué quiere Google.
Consiste en entender qué necesita tu cliente y cómo busca una solución.
Porque detrás de cada búsqueda hay una persona.
Alguien que quiere comprar.
Alguien que quiere comparar.
Alguien que tiene una duda.
Alguien que necesita resolver un problema.
Y si conseguimos entender qué escribe esa persona, podemos empezar a crear contenido que realmente le sea útil.
Ahí comienza una estrategia de SEO.
Pero todavía nos falta algo.
Ya tenemos una idea de qué buscan nuestros clientes.
Ahora tenemos que conseguir que nuestra página responda correctamente a esas búsquedas.
Y eso nos lleva a la siguiente pregunta:
¿Cómo optimizo mi página web para aparecer en Google?
