Ya sabemos qué es el SEO.
También hablamos de por qué es importante conocer lo que nuestros clientes buscan y aprendimos qué son las palabras clave.
Ahora viene la parte práctica:
¿Qué hacemos con toda esa información?
Porque encontrar una buena palabra clave no sirve de mucho si nuestra página no está preparada para responder a esa búsqueda.
Y aquí es donde entra la optimización.
Empecemos por lo más importante: el contenido
Supongamos que tienes una empresa que ofrece diseño de páginas web.
Y quieres que las personas que buscan:
“Diseño de páginas web”
encuentren tu negocio.
Una de las primeras cosas que debes hacer es asegurarte de que tu página realmente explica ese servicio.
Parece obvio.
Pero existen páginas que quieren posicionarse para determinadas búsquedas sin tener contenido que realmente responda a ellas.
Google necesita entender de qué trata tu página.
Y para eso necesita contenido.
El título de tu página importa
Cuando entras a una página web, normalmente encuentras un título principal que te dice de qué trata.
Ese título también ayuda a los buscadores a entender el contenido.
Por ejemplo, no es lo mismo tener:
“Bienvenidos a nuestra página”
que:
“Diseño de páginas web para negocios”
El segundo título le dice mucho más claramente al visitante —y al buscador— qué encontrará en esa página.
No necesitamos complicarlo.
Necesitamos ser claros.
Organiza la información
Imagina que llegas a un restaurante y el menú tiene todos los platillos mezclados.
No hay categorías.
No hay precios claros.
No sabes qué es entrada, plato fuerte o postre.
Probablemente te costaría trabajo elegir.
Una página web puede sufrir exactamente el mismo problema.
Los títulos y subtítulos ayudan a organizar el contenido.
Por ejemplo:
Diseño web para negocios
¿Qué incluye nuestro servicio?
¿Cómo funciona?
¿Cuánto cuesta?
Preguntas frecuentes
Solicita una cotización
Esto hace que la información sea más fácil de entender.
Para el usuario.
Y también para los buscadores.
No olvides las imágenes
Las imágenes también forman parte de una página web.
Pero subir una fotografía y olvidarnos de ella no siempre es suficiente.
Las imágenes deben tener un tamaño adecuado para que no hagan lenta la página.
También podemos utilizar textos alternativos que ayuden a describirlas.
Por ejemplo, si tenemos una fotografía de un hotel en Tepoztlán, no es lo mismo tener una imagen sin contexto que describirla correctamente.
Esto puede parecer un detalle pequeño.
Pero una página web está formada por muchos pequeños detalles que, juntos, construyen una buena experiencia.
Tu página debe funcionar en celular
Ya hablamos de esto en un artículo anterior.
Pero cuando hablamos de SEO, vuelve a ser importante.
Una persona puede encontrar tu página desde su teléfono.
Si al entrar encuentra textos diminutos, botones difíciles de presionar o una página que no se adapta correctamente a la pantalla, la experiencia será mala.
Y eso no es lo que queremos.
Una página debe funcionar correctamente independientemente de si el visitante utiliza una computadora, una tablet o un teléfono.
La velocidad también importa
Nadie quiere esperar demasiado para ver una página.
Y tampoco Google quiere ofrecer a sus usuarios una experiencia deficiente.
Por eso debemos cuidar elementos como:
- El peso de las imágenes.
- El código.
- Los archivos que carga la página.
- El hosting.
- Los recursos externos.
No necesitas entender toda la parte técnica para saber algo importante:
Una página lenta necesita atención.
Cada página debería responder a una intención
Esta parte es fundamental.
No todas las personas que buscan en Google quieren lo mismo.
Alguien que busca:
“¿Qué es SEO?”
probablemente quiere aprender.
Alguien que busca:
“Agencia SEO México”
probablemente está investigando proveedores.
Y alguien que busca:
“Contratar SEO para mi negocio”
puede estar mucho más cerca de tomar una decisión.
Son búsquedas diferentes.
Por eso no debemos crear contenido pensando únicamente en una palabra clave.
Debemos entender qué quiere conseguir la persona que realiza esa búsqueda.
No intentes optimizar todo para todo
Este también es un error bastante común.
Una página intenta aparecer para:
“Diseño web”
“Marketing digital”
“SEO”
“Redes sociales”
“Publicidad”
“Diseño gráfico”
“Tiendas online”
“Aplicaciones”
Y muchas cosas más.
Al final, la página no tiene un mensaje claro.
Es mejor que cada página tenga un propósito.
Una página puede estar enfocada en diseño web.
Otra en marketing digital.
Otra en una determinada ciudad o servicio.
Y el contenido del blog puede responder preguntas específicas.
Así construimos una estructura mucho más clara.
SEO no significa escribir para Google
Esta es probablemente la idea que quiero que te lleves de este artículo.
No escribas para Google.
Escribe para la persona que está buscando.
Después utiliza buenas prácticas de SEO para ayudar a Google a entender ese contenido.
Porque al final del día, Google existe para responder preguntas de personas.
Si tu contenido responde bien esas preguntas, estás trabajando en la dirección correcta.
Entonces, ¿qué debería revisar en mi página?
Puedes empezar con una pequeña lista:
✓ ¿Está claro qué hace mi negocio?
✓ ¿Cada página tiene un objetivo?
✓ ¿El contenido responde una necesidad real?
✓ ¿Utilizo títulos y subtítulos claros?
✓ ¿La página funciona bien en celular?
✓ ¿Las imágenes están optimizadas?
✓ ¿La página carga rápidamente?
✓ ¿Mi información de contacto es fácil de encontrar?
✓ ¿Estoy creando contenido que responde preguntas reales de mis clientes?
No necesitas resolver todo en un día.
El SEO es un proceso.
Y cada mejora puede ayudar a construir una página más útil para tus visitantes.
Una página optimizada es una página pensada
Al final, el SEO no debería convertirse en una carrera por llenar una página de palabras clave.
Se trata de entender a las personas.
Saber qué buscan.
Crear contenido útil.
Organizarlo correctamente.
Y facilitar que puedan encontrarlo y utilizarlo.
Porque aparecer en Google puede ser importante.
Pero conseguir que una persona entre a tu página, encuentre lo que necesita y decida contactarte…
eso es lo que realmente puede convertirse en una oportunidad para tu negocio.
Y ahora que ya sabemos cómo optimizar una página, podemos dar el siguiente paso:
¿Qué diferencia hay entre aparecer en Google y realmente conseguir visitas que puedan convertirse en clientes?
Ahí empezaremos a hablar de algo que muchas empresas pasan por alto:
el contenido.
